¡Paciencia!

¡Hola a todos! Sabemos que el último día que sacamos un capítulo fue el 28 de junio. Eso quiere decir que llevamos más de una semana sin proporcionaros mangas de los que tanto ansiáis leer —«¡sacrilegio!», pensaréis—. Entendednos, somos personas humanas, es verano y la gente a veces tiene que ganarse el pan. Son tiempos en los que el dinero es muy necesario, los ordenadores aprovechan para fastidiarse y las playas invitan a visitarlas —y cuando yo, precisamente, tengo una al ladito, pues cómo le digo que no—.

Sí, dijimos en la última actualización de Ultraman que durante el verano seguiríamos publicando cosas y tal. No os preocupéis, lo haremos, solo que puede que a un ritmo más parsimonioso. Únicamente pido que recordéis que esto lo hacemos en nuestro tiempo libre a cambio de… ¡nada! Un poquitín de paciencia.

¡Esperamos vuestra comprensión y vuestro apoyo incluso en tiempos de calma chicha!

[Aniversario] Un año pegados a vosotros

Hace unos trescientos sesenta y cinco días escribimos aquí, en nuestra humilde morada que es Gotaza, la primera entrada, en la que dábamos la bienvenida y… qué rayos, poco más. Lo bueno empezó a venir después, semana tras semana, manga tras manga, kie tras kie de Kitano Seiichirou, onomatopeya tras onomatopeya de esas que tanto reparte Shinjiro, intervención tras intervención del tío pueblerino cerrao de Kowata Makoto, enseñanza filosófica tras enseñanza filosófica del inconmensurable Kuroda Seikichi, pelillo del bigote tras pelillo del bigote de Heizo Koiso, ilusiones amorosas tras ilusiones amorosas del chico tomate Katsuragi Shouta, pensamientos lascivos tras pensamientos lascivos de la representante Kyouko… En definitiva, un montón de personajes que han estado con nosotros haciéndonos reír, llorar y rechinar los dientes.

¡¿Qué habría sido de Gotaza sin sus queridos visitantes y lectores?! ¡Absolutamente nada! Bueno, ¿y sin los mangas? Porque… ¿qué ibais a leer entonces? ¿La Divina comedia? ¿Hamlet? ¡¿El diccionario?! —por cierto, y fuera coñas, son buenas opciones—.

Lo normal es que, en estos casos en los que alguien cumple años, sean los demás quienes feliciten, pero a nosotros nos gusta dar —casi tanto como recibir, pero tendré que consultarlo con el resto de la redacción—. ¿Y qué os vamos a dar? Lo primero, las gracias. Muchas y cuantiosas. No somos perfectos, faltaría más, y pedimos perdón por todas aquellas patas que habremos metido —buscad, buscad bien, que quien no busca bien no encuentra a Wally—. Lo segundo, la noticia de que, por el momento, seguiremos adelante. No nos hemos disuelto y aún tenemos donde caernos muertos. Lo tercero, unos regalitos sorpresa.

¿Regalos sorpresa? Oh, sí, por supuesto. En meses pretéritos pedíamos, infructuosamente, sugerencias acerca de qué one-shots podíamos hacer. Como recibimos tantas, procedimos al método clásico del pito, pito, gorgorito y escogimos dos: Adabana y Wasureyuki. Uno es de acción, con espadas molonas y niñas que son más espabiladas que algunos adultos. El otro es más para gente sensiblera a la que le gusta tener un pañuelo a mano para secarse las lágrimas. Sus lo aseguro.

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No acaban ahí los regalos. Tan osados somos que hemos ido a meter las narices en el campo de la… ¡termodinámica! Que no, que no. ¡En el campo de las novelas ligeras! Nos ha dado por tocar una que guarda relación especial con el nombre de Gotaza. Ha habido muchas horas de tortura incesante hasta tener las más de cien páginas bien dispuestas y hermosotas para que todos vosotros, queridos fanes, podáis disfrutar de ella. Puede que la mayoría la conozca por el anime, pero… ¡antes de eso hubo novela ligera, como ocurre con otras tropecientas obras! Ni más ni menos que Toradora!, el estandarte de la gourmet —algunos sabrán a santo de qué lo digo— Yuyuko Takemiya. Si Dios provee y la vista me aguanta, porque en esto último no confío demasiado, es posible que en Gotaza sigamos con los demás tomos. Eso sí, nada de fechas ni prisas. Si tienen que salir en 2025, que salgan en 2025. Por favor, pensad en mí y en mi sistema nervioso central.

En todo este año de existencia hemos superado las cien mil lecturas en total. Puede que sea un número como otro cualquiera y, no, no se trata de ninguna competición, pero para nosotros significa que estamos haciendo cosas para personas, no para la pared. Hay chicos, chicas, hombres y mujeres —¿verdad?— que dedican su tiempo libre a leer mangas a los que les echamos tiempo y dedicación. No ganamos un duro con ello, solo satisfacción personal o autorrealización, o ni siquiera eso. Sin embargo, cuando vemos que no ha sido en vano, nos sirve para que no circule el gusanillo del arrepentimiento o de los ratos desaprovechados demasiado cerca. Y es que, simple y llanamente, hacemos algo que nos gusta en mayor o menor medida. Lejos de la perfección, vuelvo a insistir, y soy yo el primero que lo dice; me tiro de los pelos —novias no me sobran; pelos, sí— cuando observo algún capítulo que lanzamos y encuentro cosas que se nos pasaron por alto o deslices que cometí personalmente. ¡Palabrita del niño Jesús que no son por desconocimiento!

Y con esa última intervención, en la que he dejado patente que no tengo abuela, me despido. En nombre de mis dos compañeros y en el mío, gracias por no haber abierto ninguna sombrilla con la que protegeros de la Gotaza que os ha estado cayendo encima estos doce meses. Gracias por haber dejado que la Gotaza se os haya pegado al cuerpo y que haya quedado ahí sin que os la quitarais.

Adabana:   Descarga directa    ||    Submanga    ||    Batoto

Wasureyuki:   Descarga directa    ||    Submanga    ||    Batoto

Toradora!:   Descarga directa    ||    Scribd

Bienvenidos a Gotaza Fansub

¡Bienvenidos! Nos llena de orgullo y satisfacción ver que hay gente que emplea su tiempo libre en visitarnos para pasar un buen rato con los mangas. Y como nosotros también empleamos nuestro tiempo libre en traducir mangas a nuestro viejo e incomprendido idioma español, digamos que se trata de un intercambio saludable y con ligeros trazos de cultura. Porque, a día de hoy, leer sigue siendo cultura, ¿no?

Gotaza Fansub lo componen tres miembros con muchas tardes que desperdiciar y mucha pasión por lo japonés que atesorar, cada uno en su medida. En cualquier caso, esta es una presentación y no deberíamos perorar demasiado. Si alguien desea conocernos mejor, puede visitar la sección correspondiente y echar unas risas o descubrir que la curiosidad no tiene límites ni fronteras. Si, por el contrario, lo que interesa es ir de lleno a lo importante, los mangas, se puede consultar la sección de proyectos y ver aquellos en los que estamos trabajando o hemos completado. De momento, y para estrenarnos, tenemos el one-shot Koisome Momiji y los tres primeros tomos de Angel Densetsu. Por último, si lo reseñable de esta presentación ha sido dar con un vocablo nuevo del que jamás se había imaginado su existencia, como el verbo «perorar» que hemos empleado hace algunas líneas, quizá haya también hueco para ese tipo de rarezas.

Sea como sea, nos alegramos de que apuesten por nosotros y esperamos que todo el que se precie disfrute y nos apoye moralmente o de otras formas posibles.

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